En varios de los testimonios y entrevistas que ofreciera Antonio Benítez Rojo, de un modo u otro siempre menciona cómo su indagación histórica a partir de El mar de las lentejas, la obra inicial de la trilogía caribeña del autor, se debió a la necesidad de explicarse el curso de la Revolución Cubana y su impacto en el espacio público y privado del individuo: